MIS CLASES - 6° Primaria Lunes 25 de enero
El dado de las sorpresas
Aprendizaje: Describe cómo la emoción básica de sorpresa le permite concentrar su atención ante situaciones sociales novedosas.
Énfasis: Describe cómo la emoción básica de sorpresa le permite concentrar su atención ante situaciones sociales novedosas.
¿Qué vamos a aprender?
Describirás cómo la emoción básica de sorpresa te permite concentrar tu atención ante situaciones sociales novedosas.
Explicarás cómo la emoción básica de sorpresa te permite concentrar tu atención en situaciones sociales que contengan cierta novedad.
¿Qué hacemos?
¿Sabías que la sorpresa es una de las seis emociones básicas?
Sorpresa: Es el resultado de un evento inesperado o imprevisto que provoca una serie de emociones y al mismo tiempo nos permite concentrar la atención ante lo que va a pasar.
Observa el siguiente video.
- Sorpresa.
¿Te sorprendió el video? esa es la idea.
¿Te has preguntado qué ocurre cuando se presenta algo novedoso o inesperado?¿Qué es lo primero que haces? ¡Te sorprendes! es una reacción natural ante lo imprevisto, es una de las emociones más curiosas, porque no es una emoción totalmente positiva ni negativa. Es una emoción neutra, la cual dura muy poco y se transforma en alguna otra de las emociones.
Actividad 1
- Recuerda y anota en tu cuaderno alguna vez que te hayas sorprendido.
- Identifica tus reacciones físicas ante la sorpresa.
La sorpresa prepara a tu cuerpo y a tu mente para adaptarse a lo que sea que viene.
Observa el siguiente video.
- Carola y Llama Sorpresa.
Ahora te propongo un juego, puedes hacerlo en compañía de tu familia. Se llama “El Dado de las Sorpresas”
- Primero consigue o elabora un dado.
- El dado tendrá en cada cara un ícono correspondiente a una de las 6 emociones básicas: enojo, tristeza, alegría, miedo, asco y sorpresa. Los iconos pueden ser simples y caerá en una emoción.
- Giras el dado y dependiendo de la emoción que caiga tienes que contar una anécdota o ejemplo de una sorpresa que se conecte con la emoción que cayó.

Presta atención a las emociones que caen y tus reacciones.
Hay sorpresas que no son nada agradables, pero debes recordar que tienes el control de tus emociones.
¿Recuerdas cuando tembló la última vez fuerte en la ciudad?
Lo bueno de la sorpresa, hace que dejes lo que sea que estés haciendo y pongas atención a la causa. ¿A tí que te da miedo?
Aprender de las sorpresas y la forma en que estas se convierten en otra emoción te ayuda a identificarla y comprender cómo adaptarnos a la nueva situación que se presente.
El Reto de Hoy:
Por último invito a que escribas una sorpresa que hayas recibido, en qué parte del cuerpo la sentiste y sobre todo que emoción te causó. Escribe a través de cuento o realiza un dibujo donde se refleje la sorpresa y la emoción que te causó.
¡Hasta la próxima clase!
Si te es posible consulta otros libros y comenta el tema de hoy con tu familia.
¡Buen trabajo!
Gracias por tu esfuerzo.
Principales flujos migratorios en América y África
Aprendizaje esperado: Reconoce las principales rutas de migración en el mundo y sus consecuencias sociales, culturales, económicas y políticas.
Énfasis: Reconoce las principales rutas migratorias por continente (América y África).
¿Qué vamos a aprender?
Reconocerás las principales rutas de migración en el mundo y sus consecuencias sociales, culturales, económicas y políticas.
Reconocerás las principales rutas migratorias por continente (América y África).
Aprenderás acerca de los principales flujos migratorios en América y África, es decir, reconocerás las razones por las que se desplaza la gente en esos dos continentes y a través de qué rutas lo hace.
¿Qué hacemos?
¿Recuerdas qué son las migraciones?
Para que una persona sea considerada migrante, además de desplazarse debe tener otra característica: busca cambiar su lugar de residencia.
Actividad 1
¿Cuáles son los dos tipos de migración, si tomamos en cuenta el lugar de partida y de destino de las personas?

Como se explicó en sesiones pasadas, en la actualidad, en el mundo hay más de 270 millones de migrantes internacionales, esta cantidad de personas apenas representa el 3.5% de la población mundial, es muy significativa porque día con día aumenta.
Si estudiaras algunas regiones en particular, te darías cuenta que la migración internacional es decisiva para la vida de mucha gente en el mundo.
En el continente americano, como en otras regiones, se distinguen ciertos patrones o corredores migratorios dentro de los que se traslada la gente de un país a otro con la intención de buscar un mejor empleo, para reunirse con familiares o para estudiar.
Los corredores migratorios son rutas que se han establecido a lo largo de los años y que siguen los migrantes internacionales, para trasladarse, generalmente, de los países pobres a las naciones ricas del mundo.
Por ejemplo, en el caso de nuestro continente, América del Norte constituye una de las principales regiones receptoras de migrantes del mundo. En la actualidad, hay casi 60 millones de migrantes internacionales que viven en Estados Unidos de América: el grupo más grande es el de latinoamericanos, seguido por los asiáticos y, en tercer lugar, los europeos.

El papel de México en este flujo migratorio es muy destacado. Nuestro país cuenta con el mayor número de emigrantes de América Latina; en la actualidad viven en el extranjero alrededor de 12 millones de mexicanos, cifra que lo coloca como el segundo lugar en el mundo por la cantidad de emigrantes.
India tiene más emigrantes que México, sin embargo, permíteme aclarar algo: como la mayoría de los emigrantes mexicanos vive en EUA, ello origina que nuestro país tenga la principal ruta migratoria de un país a otro en todo el mundo. En cambio los emigrantes de India se dispersan en diferentes países.

Además de México, países centroamericanos como el Salvador, Guatemala y Honduras también tienen grandes poblaciones de migrantes en Estados Unidos de América, al igual que países de América del Sur como Colombia, Ecuador, Brasil y Perú.
La población de los países latinoamericanos, migra fundamentalmente hacia Estados Unidos de América, pero también se desplaza a Europa y, en menor medida, hacia el continente asiático. “Además hay flujos de migrantes que se mueven dentro de la región, por ejemplo, en los últimos años se ha creado una ruta de migración que involucra a más de un millón de venezolanos que se han trasladado a Colombia huyendo de la crisis económica y política de su país. Otro caso es el de los casi dos millones de migrantes que viven en Argentina, procedentes en su mayoría de Paraguay y Bolivia.”
La migración en África comprende un gran número de personas que se trasladan tanto dentro como hacia fuera del continente. En 2019 había más de 21 millones de africanos que vivían en un país de África distinto a su país natal, en tanto que había 19 millones de africanos que vivían fuera de ese continente.
África es el continente en el que la población aumenta a mayor ritmo en el mundo y, desafortunadamente, esta región enfrenta diversos problemas relacionados con la pobreza, el desempleo, los bajos salarios, los desastres y los conflictos internos. Ello obliga a las personas a migrar a países, dentro del continente, como Sudáfrica, Costa de Marfil, Uganda, Etiopía y Kenya que tienen mejores condiciones para conseguir trabajo y una convivencia pacífica.

A lo largo de los años muchos africanos se han trasladado fuera de su continente y se calcula que hoy viven en Europa más de 10 millones de migrantes, en Asia casi 5 millones y en América del Norte aproximadamente 3 millones.
La mayor ruta de migrantes internacionales africanos se ha establecido entre varios países del norte de África como Argelia, Marruecos, Túnez y Egipto, cuya población se desplaza hacia países de Europa como Francia, España e Italia. Ello gracias a la cercanía geográfica y los vínculos históricos existentes entre algunos de estos países.
En África hay muchas rutas migratorias, una muy destacada es la que va desde los países del oriente africano como Egipto, Sudán, Etiopía y Somalia hacia los países petroleros de Asia, como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos; huir de los conflictos y conseguir empleo son los principales objetivos de estos migrantes.
Los migrantes internacionales van, en general, de lugares pobres hacia los países de mayor desarrollo económico.
También es importante expresar que muchas personas que migran a otros países lo hacen dentro de su región inmediata, a países cercanos, a los que es relativamente fácil viajar o que pueden serles más familiares, sin embargo, cuando es necesario se desplazan grandes distancias como los africanos que deciden cruzar el mar Mediterráneo para buscar una mejor vida en Europa.
En el caso del continente americano cabe señalar el gran predominio de Estados Unidos de América como principal país destino para migrantes tanto de América Latina como del resto del mundo.
Por último, conviene no perder de vista que los migrantes son personas que se desplazan, la mayoría de las veces, por necesidad y que sus prácticas enriquecen la cultura de los países de origen y de las naciones de destino, por lo tanto, merecen respeto y empatía por parte de todos.

El Reto de Hoy:
Retoma las ideas más importantes del tema y elabora un esquema en tu cuaderno.
Si en tu casa hay libros relacionados con el tema, consúltalos, así podrás saber más. Si no cuentas con estos materiales no te preocupes. En cualquier caso, platica con tu familia sobre lo que aprendiste, seguro les parecerá interesante.
¡Buen trabajo!
Gracias por tu esfuerzo.
Las civilizaciones mesoamericanas y andinas en el tiempo
Aprendizaje esperado: Ubica la duración y simultaneidad de las civilizaciones mesoamericanas y andinas aplicando los términos siglo, milenio, a.C. y d.C., y localiza sus áreas de influencia.
Énfasis: Ubicación temporal y espacial de las civilizaciones mesoamericanas y andinas.
¿Qué vamos a aprender?
Ubicarás la duración y simultaneidad de las civilizaciones mesoamericanas y andinas aplicando los términos siglo, milenio, a.C. y d.C., y localizarás sus áreas de influencia.
Para explorar más sobre el tema, puedes consultar el libro de texto de Historia de 6º, se explica el tema a partir de la página 36.
https://libros.conaliteg.gob.mx/20/P6HIA.htm#page/36
¿Qué hacemos?
Localizarás temporal y espacial de las civilizaciones mesoamericanas y andinas.
En esta ocasión conocerás las civilizaciones mesoamericanas y andinas, verás en qué años se desarrollaron y en qué parte del continente se asentaron.
Generarás una línea del tiempo doble, en la que irás colocando los nombres de las diferentes culturas, tanto mesoamericanas como andinas.
Las civilizaciones mesoamericanas y andinas que estudiaremos se desarrollaron hace 32 siglos. ¿Puedes imaginar eso? tres mil doscientos años. ¡Es muchísimo tiempo!
También en el resto del mundo otras civilizaciones se iban desarrollando. Justo esa es la intención de esta clase y la siguiente, hacernos conscientes de qué sucedía al mismo tiempo, pero en otros espacios. En particular ahora nos centraremos en las culturas vecinas de América del sur.
Actividad 1
Consulta las páginas 36 y 37 de tu libro de texto.

Para que te hagas una idea, las culturas originarias de nuestro continente comenzaron a desarrollarse casi al mismo tiempo que la cultura micénica en Europa.
Consulta las páginas 58 y 59 de tu libro de texto.

Comienza por unir dos hojas de manera horizontal, ya sea con pegamento o con cinta adhesiva, una vez pegadas las dividiremos a la mitad, también de manera horizontal.
Cabe mencionar que en 1521 los españoles y sus aliados indígenas derrotaron a los mexicas, y dio comienzo un nuevo periodo histórico, la verdad es que los pueblos indígenas no desaparecieron. Incluso varias culturas continuaron muchos años más, combatiendo contra los españoles.
La línea del tiempo de nuestro libro de texto concluye en 1521 d.C. e inicia en 1500 a.C es decir, son 3 000 años lo que debemos representar. Por lo que podemos dividir nuestra línea del tiempo en 30 espacios, cada uno de 100 años.
Tu línea va a quedar dividida por siglos porque a cada periodo de cien años se le llama siglo, así tendremos 30 siglos. Con ayuda de tu regla coloquen un punto en cada centímetro, tanto en la parte de arriba como en la de abajo, para así después poder unir los puntos y generar las divisiones. Intenta a la hora de hacer las líneas trazarlas con un lápiz claro y muy suavemente, para que lo que escribas encima se alcance a ver bien.
Una vez que tengas tus 30 marcas, con los años que abarcan del 1500 a.C. al 1500 d.C., tendrás que hacer una nueva división. Como el pasado indígena comprende un periodo de tiempo muy largo los especialistas lo han dividido en 3 grandes periodos para su estudio: preclásico, clásico y posclásico. El preclásico abarca del 2500 a.C. al 200 d.C. Como nuestra línea del tiempo comenzará en el 1500 a.C. vamos a poner debajo una flecha que diga 2500 a.C. para recordar que el periodo preclásico viene desde antes, y que comprende el proceso por el cual los pobladores pasaron de ser cazadores recolectores, a asentarse y comenzar la domesticación de plantas y animales.
Ubicas la primera parte, del principio de tu línea hasta el año 200 d.C. y colorea de un color toda esa franja, correspondiente al periodo preclásico. Sólo fíjate muy bien que el periodo preclásico llegue hasta el año 200 d.C.
Ahora ponemos el periodo clásico. Que inicia en el año 200 d.C y termina en el 900 d.C. Identifica ese periodo de tiempo y lo vas a colorear de otro color, para reconocer claramente uno de otro.
En el caso de la región de los Andes el periodo posclásico se extiende un poco más, pues los españoles lograron dominar esos territorios algunos años después de la caída de Tenochtitlán. Si te fijas en tu línea del tiempo queda espacio pero, para no confundirte, colorea hasta la última división que tienes hecha, la del año 1500 d.C.
El siguiente paso será ubicar las diferentes culturas. ¿Por cuál te gustaría comenzar, Mesoamérica o los Andes?
Empieza por los Andes. Lo que vamos a hacer es anotar el nombre de la primera cultura de los Andes que se llamaba Chavín, y se desarrolló del 1200 al 400 a.C. En este caso se trata de ochocientos años, es decir, 8 siglos. Marquémosla con un color para poder identificar su duración.

De esta manera tendremos pequeñas estampas, que vas a ir iluminando sobre tu línea del tiempo, unas más largas que otras. Ubica en tu línea el año 1200 a.C. y pega la primera etiqueta, correspondiente a Chavín, y deberá abarcar hasta el año 400 a.C.
Vamos con las siguientes culturas. En este caso son 3 que comenzaron en la misma temporalidad, pero tuvieron distinta duración: la cultura Moche, la Nazca y la Tiahuanaco.

La primera es la cultura Moche, que se desarrolló del 100 d.C. al 700 d.C.
La siguiente es la cultura Nazca, que abarca del 100 d.C. al 800 d.C Y la Tiahuanaco que va del 100 d.C. al 1200 d.C.
De la región de los Andes la cultura Tiahuanaco fue la que más duró de todas, por último, está la cultura Inca, la más famosa de todas ellas, que va de 1438 al 1532 d.C Como ves esta es la cultura que te decía que va más allá del 1521.
Aquí tendrás que hacer la letra muy pequeña, o bien ocupar dos renglones, aunque te quede más ancha la etiqueta, pero que tenga un centímetro de largo.
Ahora seguimos con las culturas de Mesoamérica, estas las irás viendo con más detalle en las siguientes clases.
Comencemos con la cultura Olmeca. Que va del 1200 al 400 a.C.

La siguiente es la cultura Zapoteca, que va del 500 a.C. al 950 d.C. es decir, 1450 años.
Es la cultura más longeva de nuestro pasado indígena, es decir, la que duró más años de todas.

La siguiente es una muy famosa en nuestro país. La cultura Teotihuacana, que va del 100 a.C al 750 d.C. o sea 850 años.

Otra cultura que también marcó gran influencia fue la de los mayas del clásico, que va del 250 al 900 d.C. Aunque los mayas del clásico parecen haber concluido en el 900, la cultura maya se extendió muchos más años, incluso después de la caída de Tenochtitlán, pero, por hablar específicamente del clásico, los anotaremos con 650 años.

Existen muchos pueblos indígenas en nuestro país, y la gran mayoría conservan su lengua y prácticas culturales. Antes de continuar, ¿Qué te parece si observas un video que sintetiza las características de las culturas del periodo preclásico y clásico para que te quede más claro?
- Del poblamiento de América a las grandes culturas del clásico.
Continúa con el periodo posclásico. La siguiente cultura es la tolteca, del 950 al 1150 d.C.

Y por último la que le dio su nombre a nuestro país, la cultura mexica, que va del 1325 a 1521 d.C. También doscientos años, o 2 siglos.
Observa el siguiente video con las características generales de este periodo.
- Del posclásico a mediados del siglo XVIII.
En las siguientes clases iremos estudiando cada una de las civilizaciones detalladamente.
El Reto de Hoy:
Revisa las civilizaciones mesoamericanas y andinas que se desarrollaron paralelamente en esta sesión.
Si en tu casa hay libros relacionados con el tema, consúltalos, así podrás saber más. Si no cuentas con estos materiales no te preocupes. En cualquier caso, platica con tu familia sobre lo que aprendiste, seguro les parecerá interesante.
¡Buen trabajo!
Gracias por tu esfuerzo.
Yo soy primera persona, él está en tercera persona
Aprendizaje esperado: Redacta párrafos usando primera y tercera persona.
Énfasis: Identificar las propiedades del lenguaje en diversas situaciones comunicativas:
- Voces narrativas del relato.
- Redacción en primera y en tercera persona.
¿Qué vamos a aprender?
Redactarás párrafos usando primera y tercera persona.
Identificarás las propiedades del lenguaje en diversas situaciones comunicativas.
En sesiones pasadas platicamos sobre las particularidades o características del cuento de terror, y vimos que una de las más relevantes es la tensión, esta característica, en muchas ocasiones es determinante en el comportamiento de los personajes, así como para ir generando mayor interés en el lector.
¿Qué hacemos?
Recuerda que las historias suelen tener un personaje protagonista y un antagonista.
Siempre hay un personaje principal que puede ser, en términos generales, bueno o malo, pero que lleva el peso de la historia y el antagonista, es aquel que representa un obstáculo para los objetivos de nuestro protagonista.
El protagonista es el personaje en el que se centra la historia, en muchos cuentos clásicos suele ser el protagonista una persona “buena” y el antagonista, una persona que no lo quiere y que básicamente representa al “mal”. Esta visión es, por decirlo de alguna manera, muy simple, ya que existen protagonistas grises, sin chiste, protagonistas maléficos, protagonistas heroicos, y claro, protagonistas que son buenos, y lo mismo pasa con los antagonistas.




Hoy seguirás con los cuentos de misterio, también identificarás distintas formas de narrar; así como las diferentes voces narrativas que pueden presentarse en un relato de misterio, además, analizarás fragmentos de cuentos para descubrir cómo se puede elaborar una redacción en primera persona y en tercera persona.
Por cierto te recomendamos un cuento que se llama La Rumorosa. Es un cuento que surge en Baja California, al norte de nuestro país, se trata de una historia anónima, de esas que se van construyendo de manera colectiva. Lo puedes encontrar en un libro llamado La Rumorosa y los aparecidos.

La Rumorosa
Dicen que en una ranchería cercana a la ciudad de Tijuana vivía una enfermera llamada Eva, era muy conocida y respetada porque ayudaba a los enfermos y a los accidentados; sin importar la hora iba adonde se lo pidieran. Cierto día, llegó a su casa una señora que le rogó muy angustiada:
—Señorita Eva, mi esposo está enfermo, necesita que lo atiendan; por favor, venga a verlo.
—¿Qué es lo que tiene? preguntó la enfermera.
—Ha tenido mucho dolor de estómago, toda la noche se estuvo quejando, respondió la mujer.
—¿Por dónde vives?
—Cerca de La Rumorosa, contestó.
—Está lejos dijo la enfermera. Primero voy a ver a una vecina que también está enferma, pero dime cómo llegar y en cuanto me desocupe, iré para allá.
La señora le dio las señas del lugar y se fue. Mientras tanto, la enfermera tomó su maletín y se dirigió a la casa de su vecina. Terminada su visita, salió rumbo a La Rumorosa caminando bajo el calor intenso del mediodía, pero en su prisa por llegar adonde la esperaban, equivocó el camino.
—No veo ninguna casa pensó preocupada estoy segura de que me dijo que era por aquí.
Ya habían pasado varias horas desde que saliera de su casa y pronto oscurecería. Tenía hambre y sed porque el agua que llevaba se había terminado; aun así, trató de no desesperarse. Levantó la vista y no miró otra cosa que piedras formando los enormes cerros de La Rumorosa, una sensación de temor la invadió porque sabía historias de ese lugar en las que se hablaba de aparecidos, brujas y quién sabe cuántas cosas más.
Decidió volver a caminar y guardando su miedo se metió entre aquellos cerros; con la noche las enormes piedras que se encontraban por todos lados se transformaban en horrendas personas y animales que gritaban su nombre: ¡Eva, Eva!
La mujer echó a correr desesperada entre las rocas hasta que sus pies resbalaron y no supo más de sí.
Con los días, los vecinos fueron a buscar a Eva a su casa, pero no la encontraron. No volvieron a saber de ella hasta que en las curvas de La Rumorosa vieron a una mujer vestida de blanco que pedía raite... el camino era tan difícil que nadie podía detenerse, pero, aun así, cuando menos se lo esperaban, ¡aparecía sentada a un lado del que iba manejando! ¡El susto que se llevaban! la mujer se quedaba muda y siempre desaparecía frente al panteón. Se dice que todos estaban tan espantados que ya no querían pasar por aquellos lugares, pues corría el rumor de que era la enfermera muerta.
Otros cuentan que, en hospital de Tecate, muchos pacientes han sido atendidos por una misteriosa mujer que era muy cuidadosa en las curaciones y desaparecía siempre que llegaba la enfermera de turno; a pesar del susto que les dio ver cómo se desvanecía, la mayoría coincide en que siempre los favoreció.
Mucha gente ha acudido con el padre para que ayude a la enfermera en pena, pero, como nadie sabe dónde murió, no han podido hacer nada; así, la muerta seguirá vagando por los caminos de La Rumorosa durante muchos años más.
(2000). La Rumorosa y los aparecidos. México, CONAFE. (Texto adaptado)
El escenario en este cuento es determinante, si la enfermera no se hubiera perdido en el camino, otra sería la historia, sin embargo, también es importante resaltar que, en este cuento, no hay un antagonista. Éste es un ejemplo de que, no necesariamente, las historias necesitan un protagonista y antagonista; hay muchas formas de narrar. La Rumorosa es un cuento que está escrito en tercera persona.
El cuento de La Rumorosa lo relata un narrador omnisciente, que todo lo ve y todo lo sabe, es alguien que nos cuenta cómo se pierde la enfermera en un camino solitario. Las historias se cuentan desde miradas distintas.
Las narradoras o narradores son quienes construyen las historias, los que describen los sucesos. Podemos contar las historias, por ejemplo, en primera persona; es decir, cuando el narrador es protagonista, es un personaje que participa de la historia y que cuenta sus propias vivencias, sin embargo, también las historias pueden contarse en tercera persona, cuando el narrador observa y cuenta la historia, sin ser parte de ella, pero este narrador, omnisciente, en tercera persona, lo ve y lo sabe todo respecto a la historia que narra.
Cuando escribimos en primera persona, nosotros somos los protagonistas de nuestra historia, es como si habláramos de nosotros mismos; somos, en ese momento, el personaje de nuestra historia, en cambio, cuando escribimos en tercera persona, es como si estuviéramos contando lo que le sucedió a alguien más.
Las historias necesitan que alguien nos las cuente, porque el narrador, al ser quien cuenta, también es el que las organiza, o bien, el que dispone la manera de contar los eventos, es decir, el narrador tiene control absoluto de cómo nos narra la historia. El narrador, a veces, es un testigo, pero también es el que explica y expone el conflicto, quien da pistas para entender sucesos, hechos reales o inventados, el narrador, como pueden ver, puede tener muchas funciones dentro de la historia.
Lo bello de este arte es que todos practicamos, pues todos contamos historias, por ejemplo: cuando vamos a la tienda y vemos que algo pasa, regresamos a nuestra casa y nos volvemos narradoras de lo sucedido, contamos rápidamente lo que sucedió. Al hacerlo, tenemos control absoluto de la historia, quienes nos escuchan, ignoran lo que sucedió en la tienda, por ejemplo y, dependiendo de cómo articulamos los que vimos en la tienda, la historia puede variar de muchos modos, en pocas palabras, al ser narradores vamos recreando con palabras lo que vivimos.
Los narradores pueden escribir, como dijimos, en primera y en tercera persona. Qué te parece si lees un par de fragmentos de un cuento para identificar el uso de primera y tercera persona en algunas narraciones.
El cuarto de su abuela era un recinto sagrado. Artemio no se animaba a asomar siquiera la nariz en él, a menos que la abuela saliera y dejara la puerta abierta.
Era una habitación luminosa, siempre limpia y con un exacto acomodo de los objetos. Y aunque todos los muebles, la colcha y los pequeños adornos eran de colores pastel, no dejaba de ser una habitación intrigante.
La luz que entraba al cuarto por la ventana parecía ser desinfectante, como si el sol y su brillo, llegaran a limpiar el olor húmedo a crueldad encerrado por las noches.
La abuela de Artemio siempre vestía elegante, ella era indígena Ch’ol del Estado de Tabasco, le gustaba confeccionar su ropa y vestirse como si fuera la reina de Inglaterra. Así que escucharla hablar Ch’ol enfurecida, ataviada con sus extravagantes sombreros y su bastón con empuñadura de plata, le daban un aspecto imponente. En varias ocasiones. Artemio tuvo la punta de ese bastón hiriendo su panza con alguna sentencia amenazante de la abuela.
Es interesante ver este tipo de narraciones en tercera persona, por ejemplo, cuando el narrador habla del personaje utiliza pronombres personales como ÉL o ELLA, que son pronombres que están en tercera persona, de esa manera, nos podemos dar cuenta que la narración se refiere a alguien. Otra forma de identificarlo es cuando el narrador se refiere al personaje por su nombre, de esa manera es fácil darse cuenta que estamos ante un texto en tercera persona.
Qué pasaría si en vez de “La abuela de Artemio” utilizáramos un pronombre posesivo y dijéramos “Mi abuela” ¿Te imaginas el mismo texto primera persona? presta atención a las diferencias.
Abuela Reina
Es una habitación luminosa, siempre limpia y con un exacto acomodo de los objetos. Y aunque todos los muebles, la colcha y los pequeños adornos son de colores pastel, no deja de ser una habitación intrigante.
La luz que entra al cuarto por la ventana, parece desinfectarlo, como si el sol y su brillo, llegaran a limpiar el olor húmedo a crueldad encerrado por las noches.
Mi abuela siempre viste elegante, ella es indígena Ch’ol del Estado de Tabasco, le gusta confeccionar su ropa y vestirse como si fuera la reina de Inglaterra. Así que escucharla hablar Ch’ol enfurecida, ataviada con sus extravagantes sombreros y su bastón con empuñadura de plata, le confieren un aspecto imponente. En varias ocasiones he tenido la punta de ese bastón hiriendo mi panza con alguna sentencia amenazante que mi abuela profiere con furia.
La misma historia puede escribirse en primera o tercera persona y, aunque la historia no cambie, el punto de vista y cómo se puedan “sentir” todas las acciones sí cambia.
Cuando escribimos un texto en primera persona se utilizan pronombres como YO, MI o ME.
¿Qué te parece si haces el intento de pasar un texto de tercera persona a primera?
Ahora vamos a transformar el texto de una gran artista mexicana, la escritora, Amparo Dávila, admirada cuentista de terror y misterio.
Primero lee el fragmento del cuento “La señorita Julia”
“La señorita Julia, como la llamaban sus compañeros de oficina, llevaba más de un mes sin dormir, lo cual empezaba a dejarle huellas. Las mejillas habían perdido aquel tono rosado que Julia conservaba, a pesar de los años, como resultado de una vida sana, metódica y tranquila. Tenía grandes y profundas ojeras y la ropa se le notaba floja, sus compañeros habían observado, con bastante alarma, que la memoria de la señorita Julia no era como antes, olvidaba cosas, sufría frecuentes distracciones y lo que más les preocupaba era verla sentada, ante su escritorio, cabeceando, a punto casi de quedarse dormida.
Ahora intentemos que la Señorita Julia nos cuente ella misma. Vamos a intentar ponerla como narradora en primera persona, verás que es muy divertido.
- La señorita Julia, como la llaman sus compañeros de oficina.
- Señorita Julia, me llaman mis compañeros de oficina.
Lo siguiente dice así:
- “… llevaba más de un mes sin dormir, lo cual empezaba a dejarle huellas.”
Cambiarlo para que quede en primera persona sería así:
- “… llevo más de un mes sin dormir, lo cual empieza a dejarme huellas”.
Continúa así:
- “… las mejillas habían perdido aquel tono rosado que Julia conservaba, a pesar de los años, como resultado de una vida sana, metódica y tranquila”
Cambiarlo de esta manera a primera persona quedaría así:
- “Mis mejillas han perdido aquel tono rosado que conservaba, a pesar de mis años, resultado de una vida sana, metódica, tranquila”.
Ahora realizarás tu propio cuento de terror, ve a la página 67 de tu libro de texto. Toma en consideración los siguientes pasos.

Las narraciones despiertan emociones en el autor o la autora cuando escribe y, en ocasiones, no hay tiempo para detenerse en la estructura del cuento, al contrario, son momentos donde simplemente hay que escribir. Ya después, al releerlo y hacer correcciones, quien escribe elige cómo acomodar su cuento y darle una estructura.
Para escribir tu cuento, se recomienda que piensen en atmósferas lúgubres, por ejemplo, la neblina que baja en cerros, la oscuridad de la milpa, la oscuridad en la ciudad o en la comunidad, en personajes extraños que surgen del río, o que aparecen de las sombras en alguna esquina.
Por ejemplo:
- “Cuando vi sus ojos rojos en la oscuridad, supe que no tenía alternativa, tuve que correr para salvar mi vida”
- “Cuando vio sus ojos rojos en la oscuridad, supo que no tenía alternativa, tuvo que correr para salvar su vida.
Te invito a leer un cuento de terror que escribió Lucio, un estudiante de sexto en la CDMX.
¿Cómo le va, señor?
En las vacaciones de invierno siempre íbamos a pasar unos días a casa de mis abuelitos, su casa estaba dentro de un edificio antiguo, siempre oscuro y frío, no importa la hora del día, nunca podías ver nada si no había una luz prendida, el edificio tenía unos pasillos muy largos y había un elevador muy viejo.
Uno de esos días de vacaciones, mi familia había salido a comprar algo para cenar, yo estaba solo en la casa, como a las seis de la tarde sonó el timbre, era el vecino de al lado.
Les llegó un paquete, el portero me avisó que tienen que bajar por él al sótano, le di las gracias, tomé las llaves y me fui hacia el elevador, apreté el botón y esperé, subí al ascensor y, ya iba bajando, cuando se detuvo en el piso tres. Las puertas se abrieron y ante mí, dentro de la oscuridad, apareció un señor muy elegante.
- ¿Cómo le va señor? lo saludé.
-Muy bien muchacho, gracias, ¿vas al sótano? yo vine a ver a mi familia, pero ya me voy, tú eres el nieto de Ernesto, ¿Verdad? salúdame a tu abuelo, dile que pronto vendré a visitarlo. Oye, ¿Podrías apretar el botón de planta baja por mí?
-Claro, que sí, señor.
Al llegar a la planta baja, se abrieron las puertas y, con una sonrisa, se despidió de mí y desapareció. Yo recogí el paquete y regresé al departamento, cuando mi familia regresó, mi abuelo, estaba muy serio, sus ojos no eran los mismos, no brillaban como antes, entonces mi mamá dijo: Hoy en la mañana nos enteramos de que un amigo de tu abuelo que vivía en este edificio murió.
Mi abuelo tenía la cara muy triste, fue al librero y tomó una fotografía, después me la enseñó y me habló en voz muy baja.
Éste es Josué, mi amigo, míralo aquí estamos los dos celebrando el cumpleaños de tu mamá. Observé la foto y miré fijamente a las personas que salían ahí, sonreí muy tranquilo y le dije:
-Ah, no estés triste, es una confusión abuelito, yo lo acabo de ver, nos encontramos en el elevador, comentó que te quería y que pronto vendría a verte, es un señor muy amable, eh.
Mi abuelo palideció, los ojos de mi abuela y mi mamá eran grandes, parecían llenos de miedo. Yo no entendía qué había hecho o dicho mal. Finalmente, mi abuelo se levantó y me dijo: Supongo que siempre regresamos a despedirnos de las personas que queremos, mientras una lágrima recorría su mejilla.
Conversa con tu familia y pregunta, si alguien tiene una historia terrorífica que te inspire para escribir.
El Reto de Hoy:
Reflexiona lo que te provoca miedo y por qué. Esta reflexión te ayudará a crear párrafos llenos de misterio.
Si en tu casa hay libros relacionados con el tema, consúltalos, así podrás saber más. Si no cuentas con estos materiales no te preocupes. En cualquier caso, platica con tu familia sobre lo que aprendiste, seguro les parecerá interesante.
¡Buen trabajo!
Gracias por tu esfuerzo.






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